martes, 7 de mayo de 2019

Paisaje primaveral con amapolas.


Bellas y efímeras
son rubores del campo
las amapolas.


       

    En otro momento ya pinté un paisaje con amapolas (entrada "amapolas" del 02-10-2018), con muchas amapolas y aunque no quedé descontento sí me di cuenta que no por poner más amapolas el paisaje quedaba mejor. Como casi siempre podríamos decir que menos es más. Me acordaba al pintarlo de mi admirado Charles Baudelaire, siempre la poesía como referencia de conocimiento, que decía: 

«¿Es que no ha observado que un trozo de cielo, visto a  través de un  tragaluz, o entre dos chimeneas o dos rocas, o a través de una arcada, nos ofrece una idea más profunda sobre lo que es el infinito que ese gran panorama que se abarca desde lo alto de cualquier montaña?» Carta a Armand Fraisse del 19 de febrero del 1860.

    Muy a menudo los poetas son clarividentes, no hacía falta plagar el campo de amapolas tiñéndolo de rojo. Resaltan y aportan mucho más si son solo unas cuantas. Así lo he hecho en ésta acuarela que coloco más abajo. Es un paisaje con colores intensos, primaverales, limpios, todavía casi recien estrenados. He disfrutado pintándola.
 
Paisaje con amapolas. Acuarela de 76 x 56 cms. sobre papel Sennelier de 300 grs.

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